Iglesia Parroquial
de Santa María
La Mayor, ejemplo único de gótico aragonés en La Rioja,
construida entre los siglos XII y XIV con piedra de sillería de la zona.
Fue declarada Monumento Artístico Nacional, destacan los retablos de su interior,
esculturas góticas y renacentistas de incalculable valor, como el retablo mayor, el de San Lázaro, el de San Miguel y el retablo de San Mateo.
Digno de ver es "El Matachín" pequeño reloj en el que una figura repite las campanadas
en el interior de la Iglesia, así como la Gran Cruz Parroquial, de principios
del siglo XVI en plata de estilo gótico plateresco. En el interior de la Parroquia
se encuentra el Museo que desde 1971 expone orfebrería, imaginería y ornamentos que
han formado parte de su historia y que fueron recuperados por su párroco.
Ermita de Nuestra Señora de
Allende, situada en la otra orilla del río Oja, de
traza y altar barrocos y con obras en su interior de los siglos XVII y XVIII,
entre las que destacan las colecciones de "Los ángeles arcabuceros"
y "Los ángeles guerreros". La otra Ermita de Ezcaray se encuentra
en el cerro de Santa Bárbara, que da nombre a la propia ermita y desde el que se domina el
pueblo y gran parte del valle.
Especialmente atractivos son los palacios o mansiones hidalgas, entre las que
cabe destacar el Palacio Ángel (XVIII), Palacio del Arzobispo Barroeta
(XVIII), Casa Parroquial (XVIII), Casa de Gil de la Cuesta (XVIII),etc...
Entre los puentes destacan el Puente Canto (XVI), el Puente de La India (anterior al XVI), o el Puente de la Estación.
El conjunto de La
Real Fábrica (XVIII) contiene el Antiguo Ayuntamiento a la espera de su remodelación, y aún se conservan recuerdos
de su época dorada como El Maduro o la Puerta de los Antiguos Talleres
y Tintes Reales.
A lo largo de todo el pueblo también pueden disfrutarse las plazas y calles
porticadas, así como los típicos rincones de pueblos
serranos, sin olvidarse de La argolla, uno de los pocos símbolos que se mantienen de la época del Fuero.