COMUNIDAD AUTÓNOMA DE LA RIOJA

La Rioja, (comunidad autónoma, España), comunidad autónoma española denominada hasta 1982 provincia de Logroño. Está situada en el ángulo occidental del valle del Ebro, río que le sirve de frontera en su parte nororiental. Limita con las comunidades de Castilla y León al sur y oeste, País Vasco al norte, Navarra al norte y al este y Aragón al este. El origen de su nombre se debe al de una antigua comarca surcada por el río Oja, y esta denominación, Rioja, se fue aplicando progresivamente al conjunto de valles que integran actualmente todo el territorio regional. Tiene sólo 5.045 km2, por lo que constituye una de las comunidades autónomas españolas de menor extensión.

Territorio y recursos

La configuración física de La Rioja comprende una zona sur montañosa y una zona norte integrada por tierras bajas (entre 600 y 300 m de altitud). La zona meridional está presidida por la gran sierra de la Demanda, los picos de Urbión, la sierra Cebollera, la sierra de Camero Viejo y la sierra de Camero Nuevo. La principal altura de la región es el pico de San Lorenzo (2.303 m).

Desde el punto de vista geográfico se suelen establecer tres zonas o comarcas: la Rioja Alta, la Rioja Baja y la Tierra de Cameros. La primera ocupa la parte noroeste de las zonas llanas y comprende la parte alta del valle del Ebro en esta región y los valles bajos de los ríos Najerilla, Tirón y Oja; la Rioja Baja se sitúa al este del río Iregua siguiendo la ribera del Ebro, hasta el río Alhama. La Tierra de Cameros constituye la zona montañosa del sur de la región; se suele dividir en dos subcomarcas: Camero Nuevo, zona montañosa surcada por los valles altos de los ríos Iregua, Oja y Najerilla, y Camero Viejo, ocupada por la sierra de este mismo nombre y las cuencas altas de los ríos Leza y Cidacos.

Clima

El clima es de tipo mediterráneo continentalizado. La Rioja Alta tiene más precipitaciones que la Rioja Baja, inviernos más fríos y veranos con calor moderado. Las temperaturas de estas dos zonas tienen un promedio que oscila entre los 11,8 y los 31,8 ºC y las precipitaciones de 300 a 600 mm anuales. La Tierra de Cameros posee temperaturas mucho más bajas (8 ºC de promedio anual) y mayores precipitaciones, que alcanzan entre los 700 y los 1.000 mm anuales. El cierzo, viento del noroeste, frío y húmedo, es frecuente durante el invierno y parte de la primavera.

Hidrografía

La depresión del Ebro, situada en la parte septentrional de la región, está constituida por tierras aluviales que se adentran por los valles de sus afluentes: el Tirón, con su afluente el Oja, el Najerilla, el Iregua, el Leza y el Cidacos. El río Alhama transcurre entre las tierras riojanas y navarras. Todos estos afluentes son cortos y poco caudalosos, pero conforman, en su parte baja, valles fértiles.

Flora y fauna

La vegetación natural es de carácter mediterráneo. Las tierras por debajo de los 600 m, las más cercanas al río Ebro, están pobladas por carrascas, encinas y sotobosque (tomillo, romero, enebro). A medida que subimos a tierras más altas aparecen los hayedos, robledales y, sobre todo, los pinares (24.307 ha). Se trata de La Rioja verde, constituida por una importante masa forestal situada, sobre todo, en las sierras de la Demanda y de Camero Nuevo. Existen también zonas muy áridas y deforestadas, con vegetación de matorral subserial y especies xerófilas en las vertientes sur de las sierras, en especial en la de Camero Viejo.

Recursos naturales

La Rioja es una región de escasa riqueza en recursos naturales. Las minas son pocas y de escasa producción; la mayoría se han abandonado en los últimos años. Se explotan algunas canteras de ofita-yeso, sílice (Haro) y yeso (Rivafrecha y Viguera). Los manantiales de aguas mineromedicinales son numerosos (más de veinte); el más conocido y mejor explotado es el del pueblo de Arnedillo que ha concentrado en su entorno una cierta actividad turística.

Economía

La Rioja es una zona con una agricultura muy rica y variada en la que la dualidad llano y montaña también se deja notar. En las zonas montañosas, mucho más atrasadas, predomina la ganadería ovina. En los valles de los ríos se desarrolla una agricultura floreciente y en expansión. Del total de la tierra labrada, un 75% lo es de secano, con cultivos herbáceos (trigo y cebada) y, sobre todo, la vid, principal cultivo de la región. El vino de Rioja es uno de los más prestigiosos de Europa y produce cantidades importantes (1.069.122 hl). En el regadío (38.407 ha) se obtienen productos de gran valor que son la base de una pujante industria conservera. Se producen espárragos, pimientos y otras hortalizas. Las zonas de huerta están ubicadas en el fondo de los valles fluviales y, sobre todo, en las zonas regadas por el canal de Lodosa. Dada la estructura de la propiedad, muy parcelada, la producción hortofrutícola comienza a tener dificultades para competir con la de otras regiones españolas.

La industria contribuye en más del 30% al valor global de la producción regional. La principal zona industrial está situada junto a la ciudad de Logroño, en Cenicero, en Haro y en Calahorra. Se trata de una industria fundamentalmente agroalimenticia, en la que la producción de vino y conservas ocupa el lugar más importante. Se fabrican también productos textiles y calzado (Logroño, Arnedo, Cervera del Río Alhama y Ezcaray); muebles (Ezcaray, Logroño y Nájera), cauchos, plásticos y otros productos químicos, así como maquinaria y material de transporte.

El sector servicios tiene un gran protagonismo en la economía de la región; ocupa al 41% de la población activa y aporta más de la mitad del valor de la producción. Es, no obstante, un sector poco modernizado y muy atomizado. La renta per cápita regional es ligeramente superior a la media española, situándose en el quinto puesto en producto interior bruto (PIB) por habitante.

Comunicaciones y comercio

La Rioja está situada en el gran eje de comunicaciones que constituye el valle del Ebro. Cuenta con una autopista que la conecta hacia el oeste con Burgos y la Meseta, hacia el noroeste con Vitoria-Gasteiz y Bilbao, y hacia el este con Zaragoza y Barcelona. El ferrocarril, que une la cornisa cantábrica y el Mediterráneo, la atraviesa también siguiendo el corredor del Ebro. El resto de las carreteras discurren por los valles de los ríos, en dirección norte-sur, obstaculizadas por las dificultades orográficas que suponen las altas sierras que la separan de la comunidad de Castilla y León. Los puertos de Piqueras y Oncala son los pasos más transitados.

Las buenas comunicaciones con las principales zonas pobladas de España son un factor positivo para el tránsito de mercancías y para el comercio interregional e internacional. Los principales productos que exporta al resto de España son: vino, conservas, calzado (especialmente zapatillas), embutidos y otros productos agrícolas (harinas, forrajes y féculas). En el comercio internacional son sus principales clientes los países de la Unión Europea seguidos, a distancia, por Estados Unidos y Canadá. Todos ellos importan vinos riojanos de gran calidad.

El comercio interior de la región se concentra, fundamentalmente, en su capital, Logroño, aunque existen núcleos comarcales de gran dinamismo, como Calahorra, Arnedo, Haro y Santo Domingo de la Calzada, que actúan como polos de atracción comercial respecto a sus comarcas. Alfaro y Nájera ejercen esta misma función aunque en menor escala. Los habitantes de los pueblos más cercanos a la ribera navarra del Ebro, como Cervera y Aguilar del Río Alhama, suelen realizar sus compras en la vecina Tudela (Navarra).

Población

La población de la comunidad (datos para 1995) era de 268.206 habitantes. Su distribución viene condicionada por la dualidad entre montaña y llanura. Las zonas altas están muy escasamente pobladas y en clara regresión demográfica, con una tasa de natalidad muy baja. En contraste con las zonas montañosas, las cuencas de los ríos (sobre todo en los municipios más industrializados como Calahorra y Arnedo) y, en especial, la ciudad de Logroño y pueblos colindantes, ofrecen densidades de población altas.

A lo largo del siglo XX, la región ha tenido un saldo migratorio negativo, aunque este fenómeno ha sido más moderado que el de otras zonas de la España interior. La emigración exterior se ha visto frenada en los últimos años. El crecimiento de la población se encuentra casi detenido, lo que hace que La Rioja cuente con una de las tasas de natalidad más bajas (0,9%) y una tasa de mortalidad ligeramente superior a la española.

División administrativa y principales ciudades

La región está compuesta por una única provincia llamada también La Rioja. Las comarcas riojanas tienen rasgos poblacionales diferenciados: la Tierra de Cameros está integrada por municipios exclusivamente rurales muy pequeños, la mayoría de los cuales no supera el centenar de habitantes y algunos núcleos se han despoblado totalmente. Destaca, en esta comarca, Santo Domingo de la Calzada (5.722 habitantes) emplazada junto al río Oja.

En la Rioja Alta las poblaciones más importantes son Nájera (7.193 habitantes) y Haro (9.071 habitantes); esta última es cabecera de la comarca y famosa por ser sede de numerosas y acreditadas bodegas.

La Rioja Baja alberga los municipios más poblados, como Calahorra (19.277 habitantes), Arnedo (12.573 habitantes), Alfaro (9.309 habitantes) y Cervera del Río Alhama (3.280 habitantes). Situada en la orilla derecha del río Ebro, Logroño, capital de la comunidad, es el centro urbano más importante (125.456 habitantes). Casi la mitad de la población de la región vive en esta ciudad, lo que contribuye a crear un cierto desequilibrio poblacional y económico.

Instituciones de gobierno

La Rioja es una comunidad regida por el Estatuto de Autonomía promulgado en la Ley Orgánica del 9 de junio de 1982. En virtud de esta ley, el pueblo riojano tiene la capacidad de autogobierno en una serie de competencias que administran las diferentes instituciones autonómicas. La función legislativa recae en la Diputación General, integrada por representantes elegidos por sufragio universal. El Consejo de Gobierno, dirigido por el Presidente, es el órgano ejecutivo.

La bandera de la región está formada por cuatro franjas horizontales de igual tamaño con los colores rojo, blanco, verde y amarillo.

Manifestaciones culturales y artísticas

La región cuenta con una universidad, creada en 1992. Tradicionalmente, La Rioja ha sido una de las zonas españolas con una de las tasas más bajas de analfabetismo. La cultura popular riojana es el resultado del cruce de las culturas regionales colindantes. La música tradicional, tocada con los instrumentos típicos (dulzaina y tamboril) está presente en las fiestas de los pueblos. La jota, introducida en esta zona a finales del siglo XVIII, es el son más popular, especialmente en la Rioja Baja.

Una de las particularidades culturales que hacen de La Rioja conocida en el resto de España es la gastronomía, que incorpora productos de gran calidad, tanto de la huerta como procedentes de la matanza o de los rebaños de las zonas montañosas. Todo ello acompañado con vinos memorables.

Los monumentos más importantes son: el monasterio románico de Santa María la Real (Nájera), la catedral gótica de Calahorra, la de Santa María la Redonda (Logroño) y la de Santo Domingo de la Calzada, la iglesia de Santo Tomás en Haro, la de San Miguel en Cuzcurrita de Río Tirón —localidad que posee también un espléndido castillo— la de San Miguel en Alfaro y, por último, la de Santa María en Navarrete.

Historia

Fue ocupada durante el primer milenio a.C. por pueblos de cultura céltica: los berones se instalaron en el valle del Ebro, mientras que los pelendones lo hicieron en la zona montañosa. La colonización romana tuvo gran importancia, ya que fundaron o potenciaron destacados núcleos urbanos: Calagurris (Calahorra), Gracurris (Alfaro) o la misma Iuliobriga, actual Logroño. Como el resto del valle del Ebro, la actual Rioja pasó a poder de los musulmanes en el año 714. En los dos siglos siguientes éstos mejoraron y ampliaron los sistemas de regadíos de época romana mediante la construcción de numerosas acequias. En esta época se la denominaba al Assiqia (‘tierra de acequias’).

En el año 923 fue conquistada por Ordoño II, rey de León y, posteriormente, por Sancho Garcés de Navarra. Se produjeron en los años siguientes oleadas repobladoras de navarros y alaveses (durante un tiempo en el valle del Oja y del Tirón se habló vascuence) que convivieron con la población autóctona mozárabe. En la acción repobladora tuvo mucha importancia la creación de numerosos y pujantes monasterios que ocuparon las mejores tierras de los ríos. Así, el de San Millán de la Cogolla repobló el valle del río Najerilla.

Durante los siglos XI y XII las tierras riojanas fueron motivo de disputa entre los reyes castellanos y navarros por lo que pasaron varias veces de unas manos a otras. En 1167 se reclamó el arbitrio de Enrique II de Inglaterra, quien dispuso que fuera entregada definitivamente al reino de Castilla. Pese a ello, en algunas ocasiones fue atacada e incluso tomada por navarros y aragoneses, como ocurrió en 1336 o en 1460, aunque, en todos los casos, volvió pronto a manos castellanas.

Durante la época medieval ciudades como Logroño, Nájera o Santo Domingo de la Calzada fueron puntos importantes del camino de Santiago, lo que estimuló el desarrollo urbano, comercial y cultural de la zona. Los monasterios jugaron un papel trascendental en la cultura medieval formando importantes bibliotecas o difundiendo técnicas artísticas en el terreno de las miniaturas o la talla en piedra y marfil. Como dato significativo puede decirse que las primeras palabras escritas en castellano proceden del monasterio de San Millán de la Cogolla.

El territorio de la actual comunidad autónoma quedó repartido en las sucesivas divisiones territoriales de la época moderna: durante el siglo XVIII formó parte de las intendencias de Burgos y Soria. En la división territorial de José I, en 1810, quedó casi toda ella incluida en la prefectura de Burgos. En la división territorial de 1833 se creó la provincia de Logroño, que ha mantenido sus límites hasta la actualidad.

En la segunda mitad del siglo XIX se produjo, como en otras zonas españolas, un gran auge de la producción de vino, hecho que cobró un especial impulso en los años posteriores a la destrucción de los viñedos franceses provocada por la filoxera en las décadas de 1870 y 1880. Fue en este periodo cuando se fundaron las dieciséis más importantes bodegas criadoras y exportadoras de vino de mesa. Durante el último tercio del siglo XIX se exportaron a Francia grandes cantidades de caldos, que salían de la región a través de una línea de ferrocarril, financiada con capital francés, que unía Logroño con el puerto de Bilbao. De este momento proceden las elites sociales y económicas de la región que, en gran parte, han mantenido su poder hasta los tiempos actuales.

En las ultimas décadas, como consecuencia de la crisis de las principales bodegas, se ha producido la venta de varias de éstas a empresas de fuera de la región, algunas de ellas multinacionales extranjeras. Todo ello, junto con el predominio del sector terciario en la economía, está produciendo importantes cambios sociales y económicos.